Sangre Rebelde
09-Feb-2007, 19:05
CAMIRI DESENMASCARA Y TUERCE LA MANO AL GOBIERNO
La movilización que realizó Camiri puso al desnudo la farsa de la mal llamada nacionalización de los hidrocarburos, que los últimos contratos firmados con las transnacionales lo único que hacen es subir un poco los impuestos a cambio de consolidar los intereses de los inversionistas a más largo plazo y convertir al Estado Boliviano en socio de las transnacionales.
El Pueblo de Camiri exige la real nacionalización (expropiación) de las refinerías de Cochabamba y Santa Cruz y la reversión de los campos marginales. También exigen el cumplimiento de la Ley 3058 que le reconoce la condición de sede de la Gerencia Nacional de Exploración y Explotación.
El gobierno ha respondido que la política del Estado no es expropiar a las petroleras sino convertirse en socio de ellas; sostiene que YPFB debe ser una empresa corporativa centralizada en La Paz y que pueda asociarse con las transnacionales.
Camiri ha radicalizado sus medidas tomando las instalaciones de TRANSREDES (REPSOL) y cerrado las válvulas de suministro de carburantes al interior del país.
La radicalización de la movilización ha obligado al gobierno a mostrarse como sirviente del imperialismo, que no duda en usar al ejército para reprimir a los movilizados y defender la propiedad de la TRANSREDES.
¿Qué otra prueba más de que se trata de un gobierno burgués y pro imperialista? ¿Acaso existe una diferencia esencial entre este gobierno y los anteriores neoliberales, igualmente sirvientes del imperialismo?
Al cierre de la presente nota, la heroica movilización de Camiri ha logrado sus objetivos y ha desenmascarado al gobierno y a la farsa de la nacionalización de los hidrocarburos.
La movilización que realizó Camiri puso al desnudo la farsa de la mal llamada nacionalización de los hidrocarburos, que los últimos contratos firmados con las transnacionales lo único que hacen es subir un poco los impuestos a cambio de consolidar los intereses de los inversionistas a más largo plazo y convertir al Estado Boliviano en socio de las transnacionales.
El Pueblo de Camiri exige la real nacionalización (expropiación) de las refinerías de Cochabamba y Santa Cruz y la reversión de los campos marginales. También exigen el cumplimiento de la Ley 3058 que le reconoce la condición de sede de la Gerencia Nacional de Exploración y Explotación.
El gobierno ha respondido que la política del Estado no es expropiar a las petroleras sino convertirse en socio de ellas; sostiene que YPFB debe ser una empresa corporativa centralizada en La Paz y que pueda asociarse con las transnacionales.
Camiri ha radicalizado sus medidas tomando las instalaciones de TRANSREDES (REPSOL) y cerrado las válvulas de suministro de carburantes al interior del país.
La radicalización de la movilización ha obligado al gobierno a mostrarse como sirviente del imperialismo, que no duda en usar al ejército para reprimir a los movilizados y defender la propiedad de la TRANSREDES.
¿Qué otra prueba más de que se trata de un gobierno burgués y pro imperialista? ¿Acaso existe una diferencia esencial entre este gobierno y los anteriores neoliberales, igualmente sirvientes del imperialismo?
Al cierre de la presente nota, la heroica movilización de Camiri ha logrado sus objetivos y ha desenmascarado al gobierno y a la farsa de la nacionalización de los hidrocarburos.